La batalla decisiva de Modesto

serxio gonzález Nachortas VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Convertido ya en ariete del sector crítico enfrentado a Pachi Vázquez, Pose se la juega en el congreso del PSdeG en marzo

18 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El tiempo de las palabras amables ha pasado. El secretario del PSdeG en Pontevedra, el vilagarciano Modesto Pose, acaba de asumir públicamente su condición de ariete del sector crítico que disputa el control del partido en Galicia al secretario xeral, Manuel Pachi Vázquez.

El de Carballiño se ha anotado un tanto con la renuncia de Carmela Silva a su acta de concejala por Vigo, pero aquello no fue más que una batalla. La suerte de esta guerra intestina se decidirá entre el 9 y el 11 de marzo, cuando los socialistas gallegos elegirán a su nueva cúpula. Pose se la juega a una carta. Si Vázquez se impone, su mandato provincial habrá acabado. Y con él, con toda seguridad, también sus opciones de repetir en la candidatura de las autonómicas. Si el ourensano es derrotado habrá que ver cómo se recomponen las fuerzas internas en el PSOE, pero no cabe duda de que su figura saldrá reforzada, con capacidad de elección y un criterio a tener en cuenta.

Quien albergue dudas sobre cómo bajan las aguas en la casa del puño y la rosa no tiene más que reparar en la caricia dialéctica que el secretario de Organización del PSdeG, Pablo García, le dedicaba a Pose esta misma semana: «Pontevedra preocupa», afirmaba desde Santiago a cuenta de los resultados del 20-N. Una pobre cosecha electoral que, sin embargo, argumentan los colaboradores del secretario provincial, se situó un punto por encima de la pésima media gallega, relativizando el hecho de que el Partido Popular se impusiese en todos y cada uno de los municipios de la provincia.

Las agrupaciones votarán en enero a los delegados que, a su vez, elegirán a los representantes de Galicia en el congreso federal que los socialistas celebran un mes después en Sevilla. Este proceso servirá como aperitivo para medir fuerzas a la espera de la batalla decisiva, el congreso gallego. Mientras, en las distancias cortas, el partido de la capital arousana continúa dividido en dos corrientes que parecen cualquier cosa salvo reconciliables. Aunque por aquí, para las cosas de casa, gusta el perfil del ministro de Justicia en funciones, Francisco Caamaño.

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