«No paro, tanto dá estar estar na casa que botando unha man»

La Voz

AROUSA

Damián Costas llegó al Grumir de O Grove hace tres años, gracias a una carta del Inem. Lo que empezó siendo un trabajo no tardó en convertirse en una vocación. Tanto es así que ahora, con 29 años y dos hijos, está dispuesto a seguir realizando las guardias que le correspondan pese a la extinción de su contrato como agente de emergencias. Para él está claro. «Se estás no paro, tanto dá estar na casa que botando unha man e facendo o traballo», sentencia.

Así que él acudirá cuando le toque a la base y cumplirá puntualmente con unas obligaciones que lo vinculan, sobre todo, «á xente», a sus vecinos. Y de formas muy diferentes. «Son moitas as cousas que facemos. Axudamos nas paradas escolares, que a policía sola non da abasto. E estamos listos para calquera emerxencia. Hai que pensar que os bombeiros tardan en chegar aquí, e é importante que esteamos nós».

Damián reconoce que no es fácil asumir los meses de paro que se avecinan. «No meu caso vou zafando porque teño dereito ao paro, pero hai compañeiros que non», señala. Y aún así, esos compañeros están dispuestos a seguir arrimando el hombro. A pesar del frío que hace ahí fuera.