Hace unos años, la Navidad anunciaba su llegada por correo. En cuanto empezaban a llegar las pequeñas y coloridas cartulinas repletas de buenos deseos a casas y oficinas se daba por inaugurado el ciclo festivo con el que se encauza el final del año. Ahora el cartero ya no trae postales navideñas: llegan por correo electrónico. En algunas casas aún se mantiene la costumbre de que los niños escriban la carta de deseos a los Reyes Magos o a Papá Noel, pero esa tradición también tiene los días contados. Hasta en sus moradas mágicas hay red WiFi.
Internet
Hace unos días, el Concello de O Grove facilitaba a los mecos más pequeños la dirección de correo electrónico de sus majestades Melchor, Gaspar y Baltasar. Y ayer, los pequeños del colegio Vagalume, en Vilagarcía, tuvieron la oportunidad de hablar con el mismísimo Papá Noel por videoconferencia. Reunidos ante la gran pantalla, los niños no parecían acabar de creerse que fuesen a charlar con el señor de rojo en el que han depositado muchas esperanzas y deseos. Por eso, minutos antes de que empezase la videoconferencia, en la sala se había montado un buen lío de gritos y risas. Pero bastó que se oyese el ho, ho, ho, que caracteriza al bueno de Santa Claus para que se hiciese el silencio y que a más de uno se le abriesen los ojos -y la boca- de par en par. Incluso hubo quien se quedó mudo con la sorpresa.
Gala de Afasal
En el preludio de la Navidad se celebró un concierto solidario para recaudar fondos a favor de Afasal. Intervinieron los coros Zoltán Kodali y Arietta, que cosecharon un gran éxito entre el público que se acercó al auditorio de Vilagarcía.
Una tarde de tradición
Y si la del domingo fue tarde de coros y de solidaridad, la del sábado fue una jornada para disfrutar de la tradición más pura. En la plaza de A Peixería se celebró una nueva edición del Serán de Sobradelo. Una veintena de grupos de música tradicional pusieron su arte a disposición de la diversión al más puro estilo gallego. Buenos pinchos, buena música y buen ambiente en A Peixería, en una noche en la que la fiesta tuvo que medir sus fuerzas contra todo un Real Madrid-Barcelona.