Un territorio en el que el centollo da muchas alegrías

r.e. VILAGARCÍA

AROUSA

La lonja de O Grove le gusta a los turistas. Y aunque este puente no ha sido especialmente prolijo en lo que a visitantes se refiere, muchos han sido los que han aprovechado su paso por la península meca para darse una vuelta por la subasta y ver en vivo y en directo un proceso que ha perdido cierto encanto -aunque ha ganado funcionalidad y comodidad- cuando se acabaron las subastas cantadas. Quienes se hayan pasado por la lonja de O Corgo estas últimas jornadas habrán visto cómo el centollo ocupa un lugar privilegiado en las instalaciones de la lonja. El rey del marisco se lo tiene merecido, no en vano es el único producto que, estas últimas semanas, estaba dando algunas alegrías en la lonja. Inmerso en una subida constante de precios, el crustáceo rozó ayer los 32 euros.