Los gestores de Baión y Catoira ofrecen bonificaciones de hasta un 15%
04 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.España se desayuna todos los días con los índices económicos en números rojos, con el dinero parado y con la crisis colándose sin piedad en la vida cotidiana, aflorando en cualquier rincón. Algunos de los parques empresariales de la comarca de O Salnés son terreno abonado para convertirse en estampas de la depresión económica. Planificados en aquellos tiempos en los que parecía que todo iba a ir siempre bien, recintos como Baión, Catoira o Nantes se han transformado en símbolos de un fracaso colectivo. Sus parcelas permanecen vacías, convertidas en auténticos eriales.
El de Baión era un polígono dibujado para el éxito. Su ubicación cerca del puerto de Vilagarcía y de la autopista -y a través de ella de los aeropuertos y las grandes ciudades- lo convierte en un emplazamiento de lo más apetecible para cualquier firma que necesite una buena plataforma de lanzamiento. «El problema de Baión -explica un empresario de la comarca- es que el suelo es muy caro». Esta reflexión la comparte también el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, que ansía ver el polígono lleno de fábricas en funcionamiento. Y parece que hasta los gestores del suelo (SEA S.L.) son conscientes de que tienen que aligerar los precios: hasta finales de este año ofrecen un 15% de bonificación a quienes compren una parcela y la abonen al contado.
Una oferta idéntica realiza SEA en Catoira. Allí se ha construido otro parque que pretendía aprovechar su posición de puente de entrada a la zona de O Barbanza. Sin embargo, la crisis dio al traste con aquellos buenos pronósticos. Ni siquiera la construcción de cuatro naves por parte de los gestores del suelo facilitó la ocupación de este polígono.
Mención aparte merece el polígono empresarial de Nantes, en Sanxenxo. Desde la autovía do Salnés se aprecia la envergadura de un proyecto que se ha ido encontrado con un rosario de problemas en toda su tramitación. «Este polígono tiña que estar na parrilla de saída no ano 2006, pero aí se plantexou o problema do enlace da autovía, que nos tivo liados durante bastante tempo», narra el portavoz de la junta de compensación, Manuel Barbeito. Después se plantearon otros problemas con la empresa que se encargaba de la urbanización. Y cuando la carrera empezó de verdad, Nantes se encontró corriendo contra la crisis.
Estos tres polígonos tendrán que recorrer un largo camino antes de presentar el aspecto de otras áreas industriales, como las de Ribadumia o Cambados, donde apenas hay huecos. Pero los gestores del suelo confían en que ese momento llegará. Y es que sigue habiendo empresarios interesados en Baión, en Abalo y en Nantes. Hay sitio para todos. Pero no hay dinero.