Cada vez más alcaldes y concejales se desplazan hasta bodegas y restaurantes para casar
20 nov 2011 . Actualizado a las 15:28 h.Dice la tradición que cuando uno decide casarse lo primero que debe hacer es hablar con el cura, por lo de reservar fecha. Ahora, cada vez son más los que, en lugar de acudir al párroco, consultan con el alcalde. Las ceremonias civiles ganan protagonismo y, cada vez más, los munícipes se desplazan a bodegas y restaurantes para oficiar. La popularidad de algunos salones de banquetes es tal que, en algunos concellos, han decidido empezar a cobrar por los servicios. En otros, como en Meis, han elegido a su propia concejala de bodas.
Solo en cuatro municipios de Arousa es preciso pagar para que el alcalde o concejal elegido oficie la ceremonia. Uno de los primeros en poner en marcha esta tasa ha sido Meis, donde cobran 120 euros por ceremonia, 90 si uno de los contrayentes es de la localidad. El precio se incrementa en otros 50 euros si es preciso desplazarse. Y es que en este concello aseguran que la mayoría de los novios son personas de fuera, que vienen a casarse a una conocida bodega. Por eso decidieron cobrar. Lo mismo está sucediendo en Ribadumia, donde los novios tienen que pagar entre 120 y 60 euros, según sean o no de la localidad. En estos dos concellos, de los más pequeños de la comarca, es donde más ceremonias se ofician, dejando a un lado a la capital arousana. Vilagarcía también cobra, aunque solo 75 euros. A cambio, se queda con las flores si los novios no las quieren y las reparten por las mesas de los funcionarios. Por último, también O Grove ha creado una tasa, que se sitúa entre los doscientos y los cien euros.
Municipios de moda
Solo en Vilagarcía son mayoría las bodas que se celebran en el salón de plenos. En el resto de localidades, los novios solicitan a los concejales y alcaldes que se desplacen a restaurantes y bodegas. Y así sucede que algunas de las localidades más pequeñas, son las más casamenteras. Todo depende de la popularidad de sus locales. En lo que va de año, la capital arousana ha acogido 37 ceremonias. Los siguientes de la lista son O Grove, que oficia en los hoteles de A Toxa, y Ribadumia, que casa en las bodegas. Cada uno celebró 24 ceremonias. Y en tercera posición está Meis, que lleva ya 16 celebraciones. El Concello de A Illa ha casado a más vecinos que el cura párroco en este ejercicio, pues lleva once. Y en Cambados se han celebrado ocho enlaces. La lista la cierran Meaño, con ocho festejos, y Vilanova, con solo cuatro. En el Baixo Ulla las cifras son mucho menores y Cesures, Catoira y Valgan ofician entre seis y doce bodas al año.