Cuatrocientas plazas continúan sin uso en Fexdega

AROUSA

OOtra de las bolsas de aparcamiento a las que Ravella ha echado el ojo es tan obvia como inexplicable resulta su falta de uso. Se trata de las 400 plazas de que dispone el estacionamiento posterior del recinto ferial de Fexdega, debidamente urbanizadas y señalizadas. En realidad, un acuerdo que data del 2001 permitía a cualquier ciudadano depositar allí su vehículo en horas de oficina, entre las ocho menos cuarto de la mañana y las tres y media de la tarde. Ahora que los empleados de Fexdega han sido despedidos y nadie vigila las instalaciones, será necesario aprobar los nuevos estatutos de la fundación para solventar de qué manera se pondrá en circulación de nuevo este espacio.