En la experiencia que promovió el Concello no estaba incluida la escuela de idiomas. Sin embargo, este es un centro muy propicio para impulsar iniciativas de este tipo, puesto que en él cursan estudios personas llegadas desde tres comarcas diferentes.
Estudian, además, en el edificio de Os Desamparados, casi 1.400 alumnos, una cantidad más que suficiente para que este sistema pueda funcionar.
Así que en este centro se han puesto manos a la obra con el fin de poner en marcha este sistema. En la propuesta se han diseñado cuatro líneas que se han distinguido a través de colores. La primera de ellas es la roja, que abarcaría la carretera de Santiago hasta Vilagarcía, recogiendo a los alumnos que llegan desde Barbanza.
La segunda, la azul, recorrería la comarca de O Salnés, desde O Grove hasta Vilagarcía, pasando por Cambados. La amarilla discurriría a través de la carretera de Pontevedra, y daría servicio a las personas que se desplazan desde Meis, Vilanoviña o Baión. Por último, la ruta verde se desplazaría a través de la N-640, desde Caldas a Vilagarcía.
Hay que destacar que los alumnos de la escuela de idiomas suelen ser personas adultas que, en su mayoría, se desplazan en coche. Por eso han pensado que sería muy operativo un sistema para compartir vehículo. Se conseguiría así ahorrar costes y, al mismo tiempo, disminuir el número de coches que se desplazan por las carreteras del entorno.