Viñas y brotes arbóreos devorados

La Voz

AROUSA

Los vecinos de Castroagudín calculan que son un centenar los caballos que pastan libremente en el monte Xiabre. La mayoría, procedentes de Catoira, Carracedo y Paradela. Los daños que provocan son cuantiosos. Tras los incendios del 2006, la Xunta subvencionó la plantación de árboles frondosos en una superfice de 2.000 a 3.000 metros, pero los jóvenes ejemplares fueron devorados por los équidos, que también se han alimentado en huertas y viñas. Los comuneros no piden que el ganado desaparezca, sino que sea controlado y correctamente identificado por sus propietarios.