Un documento que afecta a todos los ámbitos

La Voz

AROUSA

El sector del ladrillo no parecen tener demasiada confianza en que O Grove vaya a disponer de un planeamiento urbanístico en un plazo de tiempo razonable. A lo largo de los últimos diez años han oído ya, en demasiadas ocasiones, las promesas formuladas por los políticos locales. Estos, desde sus puestos de gestores de la cosa pública, también han sufrido los efectos perniciosos de la carencia de un plan urbanístico. Y los vecinos de a pie tampoco están libres de las penalidades que ocasiona carecer de un documento urbanístico que esté actualmente vigor.

Y es que no tener PXOM puede llegar a afectar a cualquiera. Desde el hostelero que tiene su negocio en un limbo legal por las características físicas de su establecimiento, hasta a los propietarios de las muchas bolsas de terreno interiores existentes en el casco urbano, que necesitan que se abran vías públicas para poder obrar en sus terrenos.

El PXOM es fundamental para todo. Incluso para los vecinos de las zonas como Luis A. Mestre y Lordelo, donde cualquier reforma de cualquier vivienda exigiría el desarrollo de un estudio de detalle de toda la calle, algo inasumible para el común de los ciudadanos. Virxe das Mareas es otro barrio que necesita que el planeamiento aclare su situación urbanística.

Efectos colectivos

Además de todos los efectos que la ausencia de PXOM tiene sobre la vida de los grovenses en su plano más individual, la carencia de ese documento también tiene repercusiones claras sobre la colectividad. Es el planeamiento, por ejemplo, el documento que debe ordenar y planificar los accesos a O Grove y a las zonas industriales del municipio, aliviando la presión del tráfico pesado en los puntos más delicados de la actual red viaria local. La planificación de suelo industrial y el blindaje de los espacios protegidos son otros de los aspectos cruciales que deben ser recogidos y plasmados en el Plan Xeral de Ordenación cuya redacción arranca estos días, de nuevo, en O Grove.