Hacer «casus belli» de algo en el proceloso mundo de la política puede convertirse en un arma arrojadiza ante cualquier giro inesperado. Algo así es lo que le está ocurriendo a Pachi Vázquez, el líder de los socialistas gallegos, que había convertido en bandera su teima de una persona, un cargo, y que ahora tiene un grave problema con el órdago que le ha lanzado la dirección del PSOE pontevedrés. El secretario general de los socialistas gallegos forzó en su día la salida del Parlamento de varios diputados apelando precisamente a esa norma, por lo que ahora difícilmente podrá encontrar argumentos para mantener las duplicidades si finalmente Carmela Silva (Vigo) o Manuel Vázquez (A Illa) logran escaño el 20-N. El problema para Pachi es que Abel Caballero, por ejemplo, ya ha dicho en varias ocasiones que la polémica regla puede tener excepciones y no tiene ninguna intención de prescindir de Silva en el Concello, lo que podría dejar a Vázquez a los pies de los caballos. Tiempo al tiempo.