Un proyecto que empieza de cero

La Voz

AROUSA

La del centro de día es una historia típicamente grovense. Esta instalación, demandada por los cientos de vecinos que firmaron una petición popular, está recorriendo el largo y tortuoso camino que suelen tener que completar las grandes obras que se realizan en la localidad.

El anterior gobierno municipal había convertido la construcción de ese edificio en una de sus banderas. Las conversaciones con la Xunta no llegaron nunca a buen puerto, y el equipo que capitaneaba el socialista Jose Cacabelos, espoleado por Ayda Filgueira -su aliada circunstancial para aprobar la solicitud de un préstamo millonario- decidió dar un paso adelante y habilitar una partida de 600.000 euros para la construcción del edificio.

Con el dinero en las arcas municipales quedaba por resolver otra cuestión: la urbanística. La parcela elegida para el centro de día era la misma en la que estaba previsto encajar el centro de salud. Pero la Xunta determinó que ambas instalaciones no podían compartir el espacio asignado. Eso desató una tormenta en el Concello de O Grove, pero el gobierno decidió tirar hacia delante, renunciar a la construcción del centro médico y anunciar el inmediato inicio de las obras del centro de día. Las elecciones locales estaban a la vuelta de la esquina. Y en O Corgo se produjo un cambio de color: la alcaldía pasó a manos del PP y la concejalía de Benestar recayó en Ayda Filgueira (AMeca).

La edila no tardó ni un mes en salir a la palestra para anunciar que el centro de día se iba a retrasar más de lo esperado. E iba a ser así porque toda la tramitación realizada por el gobierno anterior «estaba mal» y había que «empezar de cero el procedimiento y volver al inicio del expediente». «Las cosas se hicieron deprisa y a sabiendas de que estaban mal», afirmaba Filgueira.