22 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Poza y Paula son fácilmente reconocibles durante las retransmisiones. Siempre están acompañados de una bandera española y otra gallega. Con la enseña estatal no suele haber problemas, pero con la autonómica es otro cantar. «Non é doado meter a bandeira nos pabillóns», explica Paula. El colmo fue en China, donde un funcionario pedía explicaciones sobre las pintadas («Mon Mar» es el nombre del barco familiar) y no daba crédito a que un pueblo tuviera un nombre tan largo. foto m. irago