Más de un 40% del profesorado de la comarca secundó la huelga de educación

M.A., B.C., R.E. VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La incidencia del paro fue muy desigual en los centros de Arousa

22 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Desigual. Este es el adjetivo que mejor define el seguimiento de la huelga convocada ayer en el sector de la educación. Hubo algunos centros, los menos, en los que la incidencia fue casi nula. Hubo otros, que tampoco son mayoría, en los que no acudió ni la mitad de la plantilla. La media dice que alrededor de un cuarenta por ciento de los profesionales del sector optaron por quedarse en casa. Los padres también respondieron y, en aquellos casos en los que el tutor estaba de huelga, no enviaron a sus hijos. Los escolares que, aún así, asistieron a clase disfrutaron de interminables recreos, sesiones de cine en salones de actos y jornadas de juegos en comedores.

Ningún profesor del colegio de Rubiáns fue ayer a la huelga. Los trece maestros del centro asistieron a clase y la normalidad fue completa. En el lado opuesto se sitúan los colegios de A Escardia y A Lomba. En ambos casos, alrededor del 75% de la plantilla secundó el paro. También los alumnos. Solo once estudiantes del primer centro y setenta del segundo acudieron a sus respectivas aulas. Muchos, disfrutaron de una jornada de juegos y recreos.

En los institutos

Las mismas desigualdades se produjeron en el municipio grovense. Fue en los institutos donde más seguimiento registró el paro. Un 60% de los profesionales de As Bizocas no acudió a clase, lo mismo que el 45% de los maestros del Monte da Vila. En los colegios, en cambio, el seguimiento varió entre el 20% del colegio Bizocas y el 50% del Valle-Inclán. La situación es muy similar a la registrada en Cambados. Los centros de Corvillón y San Tomé fue don más se hizo sentir el paro. En el primer caso, los alumnos tampoco asistieron a clase, por lo que los profesores que no hicieron huelga fueron suficientes para atender a los alumnos. En el segundo, faltaron 8 profesores de 29 y los 140 alumnos que tendrían que haber atendido se quedaron en algo más de veinte. En los institutos, el Cabanillas vivió una jornada de normalidad y, el Francisco Asorey, de locura. El 60% de los profesores no asistió a clase, pero sí lo hicieron los alumnos. El centro optó por reunirlos a todos en el salón de actos y ponerles una película. «E menos mal que temos salón de actos», explicaba un responsable de dirección.

Centros más afectados

El seguimiento de la huelga fue especialmente significativo en Vilanova. En Corón todo el profesorado fue a la huelga, por lo que hubo que poner en marcha los servicios mínimos. Afortunadamente, solo tres alumnos acudieron a clase. En Tremoedo, en cambio, asistieron el 33% de los profesores, que tuvieron que ocuparse de la mitad del alumnado. Y en Baión el 70% del claustro se declaró en huelga y los que quedaron atendieron a la mitad de los alumnos.

Los colegios As Covas, en Meaño, y Armenteira, en Meis, fueron otros donde la huelga tuvo especial incidencia. En este último colegio, solo dos profesores, de siete, asistieron a clase. Afortunadamente solo cinco alumnos hicieron lo propio. Lo mismo sucedió en el centro de A Illa. De los veinticinco profesores que trabajan en este colegio, 22 quisieron ir a la huelga. Los tres restantes tuvieron que ocuparse de los quince niños que asistieron a clase. En el Baixo Ulla, por último, el seguimiento del paro fue del 50%. Por lo menos, en los colegios de Valga y Pontecesures. En el instituto Ferro Couselo, el 60% del claustro se sumó a la protesta convocada por los sindicatos.

En Rubiáns ningún maestro fue a la huelga. En Corón, todos secundaron el paro