Este meco cosecha premios dentro y fuera de España con sus animales
15 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Donald, un clumber spaniel, puede presumir de ser uno de los perros más hermosos del mundo. Y no es que lo diga Agustín Fontán, su orgulloso propietario, si no porque lo dicen los jurados de numerosos concursos internacionales como el celebrado hace unos días en A Toxa.
-¿Cómo sienta eso de ser un profeta en su tierra?
-La verdad es que con Donald gané exposiciones mucho más importantes que la de mi pueblo. Pero a todo el mundo le gusta ganar en casa, que te vea tu madre, tus amigos...
-Yo no me refería tanto a la victoria de Donald en A Toxa, que era bastante esperada...
-Podía ser esperada, pero las sorpresas se ven todos los días. Está claro que si juega un Real Madrid contra el Murcia, el Madrid es el favorito. Pero el Murcia también puede ganar.
-En cualquier caso, yo me refería a que hay todo un movimiento para reclamar que le den un centolo de ouro en la Festa do Marisco...
-Bueno, sobre eso... Lo primero, yo por mi pueblo hago todo lo que puedo, estoy orgulloso de él y además tengo una carrera profesional y unos negocios que tengo que defender, y cuanto mejor le vaya al pueblo, mejor me irá a mí. Luego hay gente a la que le caes bien, otra a la que le caes mal...
-¿Cuándo le entró el gusanillo?
-Esto es una afición que yo recuerdo desde pequeño. Yo no conocí a mi padre, pero él ya era un amante de las mascotas. Cuando estaba en el instituto me gastaba la pasta en comprar libros de perros y ahora tengo una biblioteca súper puntera, con piezas muy antiguas y muy buenas sobre perros. El primer perro que me dio fama, allá por 1986, fue un terranova que se llamaba Tardón y que fue campeón de España. Lo criamos a biberón. Murió de una torsión de estómago en el año 1993, en Gibraltar. Fue un golpe muy duro. Me deshice de todos los terranova que tenía y aún no fui capaz de tener otro. He tenido perros de muchas las razas porque soy un poco como Noé, me gustan casi todos los perros. Ahora tengo los que siempre quise, razas que me gustan. Pero no me voi a morir sin tener un buen labrador y un galgo.
-¿Cuántos perros tiene ahora?
-Tengo diez y en un buen momento, porque son perros jóvenes o de media edad que apuntan maneras. Todos, menos dos, tienen ya títulos de campeones. Y los dos que aún no los tienen, es por poco, solo les falta el punto de Madrid. A Donald le voy a dar un tiempo de descanso. Pero está claro que Donald se morirá en mi casa, por mucho dinero que me ofrezca la gente.
-¿Cómo se forjan diez campeones? ¿Hay mucho que entrenar?
-El entrenamiento es lo de menos, de pose y movimientos. Con un poquito que los pasees y que los domines... En exposición, lo duro es que hay que bañarlos, cepillarlos, cortarle el pelo... Y luego hay que tener un poquito de suerte. Hay que saber qué animal compras, aunque está claro que la genética no es matemática pura. La peor perra que tuve en mi vida tenía la mejor genealogía que se pudiese pedir. Pero salió mala.
-Pero los suyos son perros con pedigrí,¿no?
-Sí, pero el pedigrí no quiere decir que sea bueno. Yo a Donald lo compré en Gales. Me fui allí, a casa de una amiga a la que ya le había comprado dos perros. Yo quería una perra, y a Donald ya estaba apalabrado. Pero como no elijo los cachorros en un momento, si no que los miro mucho, estuve allí una semana y acabé queriéndolo a él. Y como soy un tipo pesado, convencí a la criadora de que iba a estar mucho mejor en O Grove que en Canadá, y me lo traje.
-¿Qué le gustó de él?
-Donald lo que tiene es glamur. Desde cachorro despuntaba. Ahora llevo siete años con él, y aún no ha alcanzado su edad pletórica. La tendrá después del descanso que le voy a dar, de uno o dos años.
-¿Cómo se vive un campeonato? ¿Cuáles son los pasos que tienen que dar?
-Supone mucho trabajo. Al final, son concursos de belleza, así que hay que bañar a los animales, peinarlos... Hay champús especiales, cepillos especiales, hay que trabajar el pelo con cuidado... La mayoría de los perros de exposición se pasan la vida con mascarillas, y los caniche están aceite de visón prácticamente todo el año. Los míos no, porque no puedo o porque mis perros son más rústicos, no lo sé. Y eso que mis perros tienen sus mantitas de marca, sus juguetes... En el mundo del perro hay mucha estravagancia, pero como en todo. Una mascota te da todo el cariño de su vida, vive solo para ti, y tú correspondes con todo lo que puedes...
-Además de ganar premios, lo que está claro es que no para de viajar...
-Ahora, por esto de la crisis, viajo menos que antes, que llegué a salir 42 fines de semana al año con mis perros. Ahora ya no, ahora hago una media de quince exposiciones al año. A donde voy mucho es a Inglaterra, creo que la conozco mejor que España, y este año estuve en París, el año pasado en la República Checa... También estuve en Estados Unidos, pero allí las exposiciones son muy diferentes y a los animales no los presentan sus dueños, si no profesionales. A mí eso no me gusta, yo quiero presentarlos yo. Pero la verdad es que he conocido a un montón de gente y he viajado mucho. Con mis animales suelo viajar en avión. Eso sí, no dejo que despeguen sin que me aseguren que el perro está en su sitio.
agustín fontán criador y entrenador
«Donald lo que tiene es glamur. Desde cachorro apuntaba maneras»
«No dejo despegar los aviones sin que me aseguren que el animal está en su sitio»