Asegura Gabriel Leis que no le sorprendió en absoluto el gran partido que su equipo hizo en A Malata ante uno de los grandes favoritos para conseguir el ascenso. Apunta el técnico que era plenamente consciente del buen trabajo que se había realizado durante la pretemporada y que estaba convencido de que el Vilalonga no iba a desentonar. Lo cierto, sin embargo, que muy pocos apostaban porque los celestes pudieran robarle algún punto al Racing en A Malata. Y cierto es, también, que pudieron ser los tres porque, sobre todo en la primera mitad, los visitantes tuvieron ocasiones para marcar algún tanto.
El preparador del Vilalonga reconoce, del mismo modo, que la segunda parte se le hizo un poco larga a su equipo. Entre el campo, muy grande, el calor y el mayor fondo de armario del vestuario local -que ganó enteros con los cambios que hizo su entrenador- las cosas se fueron complicando poco a poco y el Racing estuvo muy cerca de conseguir la victorira. «Salvounos Pazos con dúas ou tres paradas meritorias», recuerda Leis.
Entre los grandes méritos que Leis subraya sobre el trabajo de su equipo aparece destacado en rojo la concentración que los jugadores mantuvieron durante los noventa minutos. «Cometimos moi poucos erros», asegura Leis. En el polo opuesto, el entrenador de los salinienses echó en falta una pizca más de poderío ofensivo para sacar algo más de partido a los acercamientos al área rival.
El punto, por lo demás, es todo un regalo, por inesperado quizás, y sobre todo porque refrenda una de las ideas que el técnico intenta inculcar a su plantel y que se resume en que «con traballo se pode superar a calquera», dice.
La preocupación en el vestuario celeste se centra en Tachi, que con un fuerte dolor en un dedo tuvo que ser sustituido al inicio de la segunda mitad.