a no recuerdo cuántos años hace que se creó la Mancomunidade do Salnés. Lo que sí sé es que nunca funcionó como debía, y eso que ofrece una serie de servicios mancomunados que serán cada vez más necesarios. Porque cuando las administraciones locales ya no puedan pagar las facturas de la recogida de la basura, de la limpieza o de otros servicios caros pero necesarios, no tendrán otra que unirse a sus vecinos para mantenerlos entre todos. Si ese es el futuro, no se entiende que en la comarca no funcione, cuando las bases están puestas desde hace años. Y no lo digo yo, lo dicen los propios alcaldes. Concellos que no pagan sus cuentas, proyectos que se quedan en el tintero por falta de acuerdo, diferencias políticas entre sus integrantes... Lo de la perrera mancomunada es uno de los casos más flagrantes. Diez años hablando de su necesidad, otros tantos para poner en marcha el proyecto, no sé cuánto tiempo para levantar el edificio... Y ahí sigue. Aragunde, porque le toca sufrirlo, ya habló de la cuestión con el nuevo presidente de la mancomunidad, el alcalde de Vilanova. Y mientras los perros se siguen hacinando en Cambados y en Vilagarcía, porque son los dos municipios que cuentan con protectoras de animales sensibles a un problema que no ven los responsables municipales, que prefieren mirar para otro lado. Dice Aragunde que ya habló con Gonzalo Durán, y dice Olga Costa que ella también piensa hacerlo. Me da que no va a ser de esta. Lo que es de todos no es de nadie. Y así nos va.