Que el verano es la temporada ideal para que los niños asistan a actividades lúdicas y de ocio es algo que todos los padres y todas las madres se saben al dedillo. Después de todo, los mayores son conscientes de que apuntar a sus hijos a algún taller de verano les ofrecerá la oportunidad de compartir experiencias con otros niños y aprender nuevas cosas. Y en esas está el taller de verano Eu tamén sei cociñar, que pretende inculcar a los niños los valores del hogar, fomentando también su autonomía personal y haciéndolos sabedores de la responsabilidad que tienen en el marco familiar. Si la semana pasada les tocó realizar actividades como poner la mesa o lavar los platos, ayer fue el turno de tomar los mandos de la cocina. Los niños y niñas participantes, de 6 a 9 años, tuvieron que elaborar pizzas. Tarea no exenta de dificultad, porque tuvieron que hacerlo todo ellos, incluida la masa. Además de realizar estas tareas, sus tutores en el taller les mandan firmar un «compromiso», en el que dan fe de lo aprendido en el taller para aplicarlo en el hogar. Para que a ningún olvidadizo se le quede atrás, las tareas las llevan esquematizadas en el mismo papel firmado. Cuando el taller finalice, los niños invitarán a sus padres a una fiesta de despedida, en la que pondrán en marcha todo lo aprendiendo, haciéndoles ver a sus padres que están preparados para tomar las riendas del mañana en el hogar.
De pilas y conservas
No todo va de cocinar para los más pequeños, sino de aprender a la hora de ingerir también. Ese es el objetivo de Ponlle as pilas ao teu bocata, actividad organizada por la Consellería do Mar, cuyo objetivo es el de mostrar a los niños y niñas los beneficios de las conservas y las energías que aportan, valiéndose del lema Do mar á lata, e da lata ao teu bocata y de tareas que aportan al niño más conocimientos. La iniciativa ya ha dejado su huella en el concello de Meis, y hoy tiene prevista hacerlo en Pontecesures, para los niños que han participado en las actividades de verano organizadas por el concello. El día 24, les tocará poner las pilas a los niños cambadeses.