Estos niños saharauis no podrán venir en verano a O Salnés
24 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En casa de José María y Maricarmen hay una habitación decorada en blanco y rosa, con un armario repleto de ropa de niña. Sobre la cama está escrito «Tara». Es el nombre de una pequeña saharaui que durante los últimos tres veranos ha vivido con esta familia de Vilanova. «Este año la mandan a un campamento en Italia», dicen sus padres de acogida españoles, a los que se les llenan los ojos de lágrimas cuando lo cuentan. Hablan en el salón de su casa, acompañados por otra pareja, Ángel y Doris, que este año tampoco acogerá en su casa a Dahi, el niño con el que han convivido los tres últimos veranos. ¿Por qué estos pequeños no podrán vivir un verano en paz en O Salnés? «La respuesta corta es porque nos hemos negado a pagar 20 euros al mes», responde Doris.
La respuesta es corta, y por ello también es imperfecta. «El problema que hemos tenido es que este año se nos ha puesto como condición pagar una cuota de 20 euros. Además nos pedían que les diésemos el número de cuenta, y no nos han querido explicar para que es ese dinero. Cuando preguntamos, nos dijeron que era ?para un sinfín de cosas?, pero nada más», cuentan los afectados.
Aseguran que desde la organización del programa Vacaciones en Paz se les ha negado información y se les ha tratado «de una forma terrible». Tanto, que han llegado a la conclusión de que «los niños son lo que menos les importa». Con los niños, «su familia, nuestra familia, nuestro entorno al completo...». Y es que eran muchas las personas que esperaban con impaciencia a Tara y a Dahi. «Y ellos también tenían ganas de repetir en nuestras casas. Cuando hablamos con ellos y les dijimos que iban a ir a otro lado, se pusieron a llorar. A nosotros se nos partió el alma», cuentan en el salón de esta casa de Vilanova.
La versión de la organización
«Pero no podíamos seguir pasando por alto todas las sombras que hemos estado viendo», señalan. Sombras que ayer desmintió Maite Isla, desde la organización del programa Vacaciones en Paz. Esta reconoció que este año se ha planteado la necesidad de que los padres de acogida participasen económicamente con la asociación: las subvenciones y ayudas públicas se han resentido y son muchos los gastos a los que hay que hacer frente aquí y en el Sáhara. «No pueden decir que nos hemos negado a darles información. Hemos tenido reuniones con ellos, les hemos llevado estractos bancarios y tarifas de las líneas aéreas...».