El PSOE se desmorona tanto en el centro como en el medio rural

Serxio González Souto
Serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los socialistas perdieron en todas las mesas de Vilagarcía frente al PP

24 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace cuatro años, el PSOE de Vilagarcía mantuvo su condición de fuerza más votada gracias a la ventaja que fue capaz de establecer con el Partido Popular en el denominado ámbito rural. El cinturón de grelos evitó que los conservadores repitiesen su rotundo crecimiento en el centro de la ciudad -se quedaron a un puñado de votos de los socialistas- en el amplio entorno periurbano de la capital arousana. Aquel plus de resistencia se desvaneció el domingo como el hielo de un gintónic al sol. Baste decir que, mientras en el 2007 el PSdeG ganó en 33 mesas y empató en otras tres, en esta ocasión se vio superado por los conservadores en todos los puntos de votación excepto uno: Guillán, mesa en la que las dos principales formaciones políticas del municipio firmaron un empate. El resto de los feudos tradicionales del puño y la rosa cayeron uno tras otro como fichas de un implacable dominó.

Resulta realmente difícil de explicar que un gobierno que ha dispuesto de 20 millones de euros para invertir en cuatro años fuese incapaz de rentabilizar mínimamente en las urnas tan grueso volumen de efectivos económicos. Sin embargo, así ha sido. Nada de lo hecho en el centro de la ciudad, ni las afamadas peatonalizaciones, ha servido para que el PSOE amarrase a su electorado. El PP cosechó el 44,7% de los votos emitidos en el núcleo de Vilagarcía, el mejor de sus registros, mientras el PSdeG caía hasta el 24,3% y el BNG firmaba un 14,8%. Esquerda Unida atrajo un 10,3% de las papeletas en juego e Ivil retenía el 5,6%.

La jornada electoral fue un poco mejor para los socialistas en el entorno de las parroquias, donde conservaron el 27% de los sufragios en juego. Pero una vez más se vieron desbordados por los conservadores, que concentraron el 43,7% de los votos válidos. En lo ocurrido tal vez tenga mucho que ver el ostracismo al que el primer espada del PSOE en este ámbito, Manuel Rodríguez Cuervo, se vio condenado, sin apenas competencias ni capacidad de decisión durante tres años y siete meses. Solo la dimisión de Marcelino Abuín, ocurrida en diciembre, liberó a Cuervo de aquellas ataduras hasta el punto de repetir como número dos. Probablemente demasiado tarde para la remontada.

El mapa resultante del 22-M se repite tanto en Carril y Bamio -PP (44,5%), PSOE (25%)- como en Vilaxoán: PP (40,9%), PSOE (24,8%). Un mandato decepcionante y las luchas intestinas ofrecen más motivos para la reflexión: los socialistas se quedaron a 198 votos de su sexto edil, que hubiesen arrebatado al PP. Alguien debería analizar en qué esquina los olvidaron.