El BNG suelta lastre en Vilagarcía

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los nacionalistas marcan distancias con el PSOE, disparan contra la Xunta y claman por la eliminación de la Diputación

07 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hubo un tiempo en el que los mítines del BNG destilaban feromonas fronterizas con la adolescencia. Aquellas marcas de renovación juvenil imbatibles de los noventa son cosa del pasado. Ayer, en A Peixería, las cuatrocientas personas que llenaban el recinto gracias a una estrategia de ocupación difusa respondían a edades de lo más dispar. Desde chavales a gentes veteranas que, en buen número, por cierto, asistieron al acto escogido por el portavoz nacional del Bloque, Guillerme Vázquez, para arrancar la campaña del 22 de mayo. Cinco oradores para la ocasión. Desde María Villaronga, responsable comarcal de Galiza Nova y número cuatro de la candidatura en Vilagarcía al propio Vázquez, pasando por Xurxo Abuín, Ana Lorenzo y el cabeza de lista en la capital arousana, Xosé Castro Ratón.

No es fácil defender una acción de gobierno y, al mismo tiempo, la necesidad de liderar un cambio político en Ravella. Los nacionalistas se aplicaron a ello desde el primer minuto. Abrió Villaronga, que se estrenó en estas lides con un tono elevado, tanto en contenido como en enunciación. Tiró con bala contra la Xunta, pero también contra el Gobierno central en manos socialistas, atribuyendo a ambos la concatenación de «políticas antisociais» a cada cual peor. Frente a ellas destacó la labor de choque desarrollada por el BNG en los municipios.

Xurxo Abuín se emplea a fondo

Pero si alguien se empleó a fondo en la tarea de marcar distancias con el PSOE, socio en la azarosa gestión municipal de Vilagarcía desde el 2007, ese fue sin duda Xurxo Abuín. El número tres del equipo de Ratón sabe de lo que habla, puesto que él mismo formó parte de la coalición que en el 91 desalojó al entonces popular Rivera Mallo. Aquella primera experiencia duró apenas dos años antes de acabar en sonada ruptura. Pero Abuín recordó que tuvo tiempo de elaborar el segundo reglamento de participación vecinal de un concello gallego y poner en marcha el Consello Veciñal, «un instrumento para permitir a participación dos veciños na vida municipal» que desde su marcha de Ravella «dorme o soño dos xustos». El mejor ejemplo, las innumerables movilizaciones que él mismo, como vecino de Rubiáns, tuvo que protagonizar contra «o dúo formado por Marcelino e Dolores», la alcaldesa socialista y su hombre fuerte ya dimitido, a los que acusó de derrochar a capricho millones de euros.

Ana Lorenzo defendió con profusión la labor de las concejalías del BNG, comenzando por la suya propia, con logros como el haber multiplicado por cuatro el gasto social existente en Ravella cuando el bipartito tomó las riendas del Concello. Tuvo también Lorenzo su pequeño detalle hacia el socio gobernante, al recordar que el único grupo que no sufrió mermas durante los últimos cuatro años fue el nacionalista.

La guinda, tras una apasionada intervención del portavoz nacional, la puso el candidato a la alcaldía. Ratón sobrevoló las cuestiones locales para pedir coordinación comarcal y, como sus compañeros, el fin de las diputaciones. Al revés de lo ocurrido en el debate del jueves, cerró con un reproche al PSOE, al que responsabilizó de causar «decepción» en la izquierda por sus «liortas internas».

«Un señor que se chama coma min, Abuín, fixo ao seu antollo en Vilagarcía o que lle petou»

Xurxo Abuín

«Hai que refundar a mancomunidade aletargada e apostar polas comarcas sen deputacións»

Xosé Castro Ratón