Los empresarios urgen una autovía que comunique la comarca con Lalín y Lugo

vilagarcía / la voz

AROUSA

Después de su reciente reelección, el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño, visitó ayer Vilagarcía para reunirse con el presidente de la Federación de Empresarios de la Comarca de Arousa (Feca), José Luis Vilanova, un encuentro que sirvió para analizar el panorama actual y determinar los objetivos más urgentes en los que deben trabajar las organizaciones empresariales.

Uno de ellos es el de que la provincia cuente con las infraestructuras necesarias para garantizar la productividad de las empresas. En este aspecto, volvió a hablarse de la importancia de construir una autovía entre Vilagarcía y Catoira, que permita unir los dos márgenes de la ría. También de duplicar las vías de alta capacidad o, cuando menos, mejorar su seguridad con la instalación de medianeras.

Pero una infraestructura que los empresarios consideran fundamental es la construcción de una autovía entre Lugo y Caldas, que permitiría la conexión de Pontevedra y Vilagarcía con el norte de la comunidad. «La parte norte de Galicia comercialmente está dando la batalla, y el sur se está quedando atrás», argumenta Vilanova.

Otra de las demandas en las que inciden los empresarios es el impuesto de sucesiones. A este respecto, el presidente de Feca destacó que «CIU en cien días bajó el impuesto de sucesiones. Yo sigo pidiendo al gobierno gallego que lo rebaje, porque además lo prometió en la campaña electoral y van más de dos años y todavía no se ha hecho». «Nuestra línea es hacer ajustes donde hay que hacerlos», recalca Vilanova.

Los empresarios recuerdan que son los únicos que generan empleo y riqueza y destacan dos puntos clave como eje de su actuación. Por una parte, fomentar la internacionalización de las empresas y, por otra, apoyar el desarrollo de la eurorregión que conforman Galicia y el norte de Portugal.

Alvariño también avanzó una de las próximas medidas de la confederación empresarial. Se trata de proponer reuniones con los sindicatos de la comarca con el objetivo de «mandarles el mensaje de que no es el momento». No es el momento -dice el presidente de la CEP- de paralizar el Puerto, sino, «sin pérdida de derechos, de remar todos en el mismo sentido».