José Luis Rivera Mallo tiene claro en qué consistirá su principal compromiso electoral con los vilagarcianos de cara a la cita con las urnas del 22 de mayo: la remodelación integral de la plaza de abastos. Así lo aseguró ayer el veterano político arousano, un día después de la concurrida presentación oficial de la candidatura que, por cuarta vez, encabeza: Independientes por Vilagarcía.
La formación independiente parte de la frustración que, en su opinión, suponen las obras de reforma que se están llevando a cabo en estos momentos. Dicha intervención, con cargo a la segunda entrega del plan E, no supone, para Rivera Mallo, más que «un lavado de cara que no da respuesta a la justa reivindicación de vendedores y usuarios, cuyos intereses -proclama el candidato de Ivil a la alcaldía- han de ser prioritarios». Es en este sentido en el que el ex regidor manifiesta su «inquietud y preocupación».
La pérdida de 2,5 millones
Los independientes consideran que el Concello de Vilagarcía ha dejado pasar, desaprovechándola, la oportunidad de ejecutar «una actuación absolutamente necesaria, que debiera perseguir la mejora y modernización de los servicios e instalaciones». Desde su punto de vista, la plaza de abastos debe convertirse en uno de los verdaderos centros dinamizadores de la economía local. Muy al contrario, lamenta su portavoz, José Luis Rivera, «se perdieron 2.525.000 euros que los Presupuestos Generales del Estado consignaban en los últimos años para emplear en el mercado, cantidad que hubiera mejorado sensiblemente sus instalaciones y, a su vez, generado precioso empleo».
Una actuación ambiciosa
Estas son las razones que llevan a Ivil a incorporar a su programa la ejecución de un proyecto integral, lo suficientemente ambicioso para el logro «de unas instalaciones definitivas, de futuro, dignas de Vilagarcía y de su zona de influencia». No discute Rivera Mallo la conveniencia de desarrollar dicha intervención por fases. Pero en su opinión el compromiso con la remodelación global debe primar en todo momento a fin de «resolver de una vez por todas la situación actual, dotando a la ciudad de una plaza de abastos de la que todos -proclama el candidato- podamos sentirnos orgullosos y que pueda competir en calidad y comodidad». Siempre, concluye, en sintonía con vendedores y usuarios.