Longevidad

AROUSA

13 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

U

n aguerrido vecino de A Illa se enfrentó ayer a una pareja que acababa de robarle 400 euros y recuperó el dinero. Tiene en torno a 70 años. En Cambados, a un agricultor lo atropelló su propio tractor y le aplastó un pie. Tiene 74 años. En O Grove, un hombre atropelló a dos mujeres. El conductor tiene 74 años, y las víctimas, una 69 y la otra, 85.

La edad de los protagonistas de los sucesos de ayer puede parecer una casualidad, pero no lo es tanto. Es consecuencia de una población cada vez más envejecida. Y la prueba de que no todo es producto del azar es que yo misma tuve que ir al hospital y me llamó la atención la cantidad de coches que había y la cantidad de gente que esperaba en las consultas. Y sobre todo, me llamó la atención lo mayores que eran en general.

Fui al hospital para asistir a la presentación de un sistema que permite a los médicos de Santiago atender por videoconferencia a los infartados de Vilagarcía. Es decir, que salva vidas. O sea, que alarga la vida. Que ayuda a que cada vez seamos más viejos, porque vivimos más y mejor y nos morimos menos, y además no tenemos relevo generacional y ya no son los jóvenes de 20 años los que conducen el tractor ni los que van al volante ni los que son víctimas de un atraco a la salida del banco.

Tengo una amiga enfermera que cada vez que atiende a un encamado moribundo vuelve diciendo: «Vivimos demasiado». Y yo le respondo: «Sí, pero vivimos. Es lo único que sabemos hacer».