Un hombre de Cuntis se encontró un molar cuando mordió una barra
31 mar 2011 . Actualizado a las 12:30 h.Manuel Boga tuvo durante unos segundos 33 dientes en su boca. Treinta y dos suyos y uno que apareció después de morder la barra de pan. Como cada mañana, este suboficial de la Marina retirado se acercó hasta el supermercado de su barrio para comprar el pan, «pan bueno, no de baguete», advierte al otro lado del teléfono. Tan bueno que venía con premio. Antes de volver a casa y haciendo uso del tiempo libre, decidió pararse en el bar a tomar una cervecita.
En lugar de optar por una tapita de queso, prefirió hincarle el diente a la barra que llevaba envuelta. De repente notó algo duro en el pan «bueno». Masticó durante unos segundos hasta que escupió una parte de cuerpo, que no era del suyo. «Al notar algo tan duro lo saque para fuera y me di cuenta que era medio diente humano, no de animal», señala Manuel Bago, natural de la parroquia de Troáns, en Cuntis, aunque reside en L`Hospitalet (Barcelona) desde hace años.
Su primer pensamiento fue el de no volver a probar un mendrugo de pan en la vida, y el siguiente, después de escupir la miga, fue devolverle la barra mordida al supermercado.
«Lo entregué allí, pero volví a recogerlo rápido para poder denunciarlo», indica Bago, que ya ha denunciado lo ocurrido en el juzgado de L?Hospitalet y la Organización de Consumidores y Usuarios para que este desafortunado imprevisto no quede impune. Ahora este suboficial de la Marina retirado empezará a cogerle cariño al pan de baguete.