Se buscaba un entrenador gallego con experiencia en el tipo de situación que vive el Pontevedra, y por fin, se encontró. Manolo Tomé (Moaña, 1950) es el nuevo patrón del Pontevedra. Ya dirigió al Pontevedra, pero también estuvo al frente del Ourense, Cultural leonesa, Rácing de Ferrol, Talavera, Torredonjimeno Caudal y Linares.
Cuando los dirigentes de O Couto llamaron a su puerta, el Ourense ocupaba puestos de descenso. Era el año 2006. Doce jornadas más tarde, el equipo rojillo estaba situado en la zona tranquila de la tabla. Además de entrenador fue psicólogo de una plantilla que tenía los nervios a flor de piel. El Ourense fue la revelación de la segunda vuelta.
Presencia en el área rival
A Tomé le gusta contar con una mayor presencia en el área rival, y tampoco deja al margen verticalidad y juego directo. Con esa fórmula sacó al Ourense del pozo, lo que será su objetivo incondicional en el banquillo granate. El Pontevedra lleva meses en puestos de descenso, y de ahí la hipotética apuesta de preferir el juego ofensivo a amarrar, como venía sucediendo con Castro Santos.
Es un enamorado del fútbol, concretamente de la escuela holandesa. Coincidió con Cruyff en el Barcelona cuando lo fichó Rinus Michels. Pero esto en Segunda B, y el Pontevedra juega con el descenso. Aterrizó en el Ourense con la cláusula de renovación en caso de salvación. El Pontevedra lo descartó. Lo importante, no obstante, es el presente, no el futuro.