Aunque la estación de tren está emplazada en Vilagarcía, sus usuarios llegan desde toda la comarca. También de A Illa. De ahí que la junta de gobierno de este municipio haya tomado ayer el acuerdo de remitir un escrito a Renfe solicitando que se mantenga el servicio de atención a personas con discapacidad.
La petición del municipio insular se sumará así a la de Vilagarcía, que también acordó dirigirse a la empresa ferroviaria para reclamar la continuidad del programa Atendo en Vilagarcía, en el que trabajan, desde hace tres años, tres personas que atienden todas las líneas de tren que llegan a la capital arousana.
La intención de Renfe y de Adif, que comparten la gestión de este servicio, es que este desaparezca el 1 de abril. Pero lo hará, dicen las empresas, de forma presencial, puesto que, según explican desde Renfe, todo aquel usuario que precise de ayuda para subir y bajar del tren, la tendrá. Eso sí, debe solicitarla con doce horas de antelación.
El cambio en el servicio no ha gustado nada a las trabajadoras del mismo. Pero con ellas se ha solidarizado mucha gente. A los concellos de A Illa y Vilagarcía hay que sumar los tres sindicatos mayoritarios, CC.OO., UGT y CIG. Con ellos se han reunido las empleadas de Atendo para explicarle la situación y han obtenido su respaldo.
Esta ronda de contactos se enmarca en la batería de actuaciones que las trabajadoras están llevando a cabo para evitar que el servicio que prestaban hasta ahora en la estación se limite a un apoyo puntual a los viajeros con discapacidad.
Dentro de esta campaña, este viernes está prevista la celebración de una concentración en la plaza de Galicia a partir de las ocho y media. El viernes anterior habían convocado una primera protesta en la que lograron reunir a más de un centenar de personas en ese mismo escenario. También han impulsado una recogida de firmas que hace unos días ya superaba los 450 apoyos.