El medio ha logrado con sus goles la mitad de los puntos del PontevedraEl argentino ha anotado 61 tantos en su carrera y está a solo uno de los 9 que firmó en el 2001 con el Burgos
23 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Dani Pendín se ha cargado el extendido tópico de que los fichajes que se realizan fuera del mercado veraniego no sirven para mejorar el nivel de una plantilla. El argentino llegó el 24 de mayo del 2010 para cubrir la lesión de larga duración de Nevado y desde entonces no ha parado de darle alegrías a la sufrida afición del Pontevedra.
El año pasado ya fue decisivo en la fase de ascenso, nada más incorporarse al grupo. Le dio al equipo el equilibrio que necesitaba en la parcela ancha y, con probabilidad, habría propiciado la clasificación del equipo ante el Alcorcón si el árbitro no hubiera hecho la vista gorda a un empujón clamoroso de un defensa cuando se disponía a remachar con la cabeza un preciso centro desde la banda.
Jugada crucial en Alcorcón
La acción tendría que haberse penalizado con la expulsión del jugador madrileño, porque era una ocasión manifiesta de gol, y el lanzamiento desde los once metros. Esa jugada, al igual que el dudoso penalti pitado a Vázquez, que encima vio la roja, fue determinante para la resolución de la eliminatoria.
El 29 de octubre cumplirá 37 años, pero eso solo queda patente en el DNI porque en el terreno de juego parece un chaval. Corre como el que más, corta balones, distribuye el juego dentro de sus posibilidades y encima marca goles. Y no pocos porque ante el Universidad de Las Palmas anotó su octavo tanto de la temporada.
Ese 1-0 le sirvió para convertirse en el máximo goleador del Pontevedra, empatado con una estrella para la categoría como Igor de Souza, ahora en el Tenerife, y por delante de Iban Espadas, que totaliza cuatro.
Pero lo más importante es que sus tantos han sido determinantes en la resolución de muchos partidos. De hecho, el Pontevedra ha sumado con ellos la friolera de 13 de los 26 puntos que tiene. Su racha arrancó a finales del pasado septiembre con un gol al Coruxo en Pasarón, que certificó la remontada y le dio el triunfo a su equipo (2-1).
Triunfo en Cuenca
Otro chicharro suyo abrió la lata el 31 de octubre ante el Dépor B. Igor redondeó el resultado. Y el
21 de noviembre volvió a darle los tres puntos al Pontevedra en Cuenca (0-1) y este domingo hizo lo propio ante el Universidad de Las Palmas (1-0), que hizo explotar de júbilo a Pasarón. El décimo punto lo facilitó con el empate de hace diez días en Coruxo, aunque el botín podría haber sido mayor porque el equipo granate se adelantó en el marcador.
El futbolista puede presumir de haber marcado ya 61 tantos en su dilatada carrera deportiva. Su idilio con el gol arrancó en su país al marcar siete con el Central Córdoba en 1997. Al año siguiente desembarcó en el filial del Real Oviedo con el que celebró otros tres goles. Entre 1999 y 2002 materializó 15 con el Burgos y en las siguientes cuatro temporadas mejoró ese registro al totalizar 23 en el Xerez.
Ahí sufrió un bajón. Su etapa en el Castellón, entre la campaña 2006-2007 y la 2009-2010, se saldó únicamente con cuatro tantos, pero en Pontevedra ha vuelto a recuperar su gran olfato como falso delantero.
Memoria de lujo
Pendín tiene una memoria de lujo ya que se acuerda a la perfección de todos los goles que ha materializado en su larguísima carrera deportiva porque «lo mío nunca ha sido meter goles. Siempre he marcado, pero con un promedio de cinco o seis por temporada, salvo un año en Burgos, en el que metí nueve».
Por supuesto, los de esta temporada los tiene muy frescos en la retina. «El primero se lo marqué de cabeza al Coruxo, en el descuento, que nos permitió ganar el partido por 2-1. Luego anoté contra el Conquense de un saque lateral de Aitor que me bajó Igor, después lo hice ante el Lugo tirándome al suelo en el área, pero no valió para puntuar. Ocurrió lo mismo con el que le marqué al Cacereño gracias a un rebote del larguero. La pelota me cayó a mí y la metí para adentro», recuerda.
Por supuesto también participó en la goleada sobre el Leganés (5-1) al aprovechar «un balón atrás que me dio Gerardo. El otro día también anoté en Coruxo en una jugada a balón parado y el último, fue el domingo».