16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Los gobiernos y los gobernantes no dejan de tener responsabilidad cuando dejan el cargo. Su herencia es larga y, tanto en lo bueno como en lo malo, recordada. Eso hay políticos que lo asumen mejor y otros que ven campañas oscuras y despiadadas en su contra. Las ven donde no las hay. El Concello de Vilagarcía acaba de resolver dos herencias del pasado. Las obras de la plaza de Rubiáns y el río que pasa por un garaje. La voluntad mueve montañas.