Los bandazos de una directiva que le ve las orejas al lobo

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

El Céltiga destituye a un efímero Carducho y recupera a Núñez

16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La directiva del Céltiga certificó en la noche del pasado lunes el segundo cambio de entrenador en el equipo isleño en el plazo de catorce días. Ricardo Dios, Carducho, se convirtió en uno de los técnicos más efímeros de la historia del club arousano tras ser destituido por la junta presidida por Manuel Dios, Martiñán, justo cuando se cumplían dos semanas de su elección como sustituto del dimitido José María Rial. Para cubrir el hueco, los responsables del Céltiga han optado por un viejo conocido, el ourensano Manolo Núñez, que retorna al Salvador Otero tras abandonar su banquillo a finales de la campaña 2007/08 enfrentado a Martiñán, del que se despidió públicamente diciendo sentirse «maltratado e decepcionado» por él. La decisión de prescindir de Carducho estaba tomada ya desde el pasado sábado, tras recibir el club el día 8 una carta del Colegio Gallego de Árbitros en la que se le advertía al Céltiga de las consecuencias negativas a las que se enfrentaba de infringir la norma que impide a un entrenador dirigir en la misma temporada dos equipos de idéntica categoría, aún en el caso de emplear subterfugios como sentarlo en los partidos con ficha de delegado. Una circunstancia que sorprendentemente resultaba desconocida en el seno de la entidad isleña, y que ha terminado desembocando en la última de una serie de elecciones equivocadas que los responsables del club han venido tomando desde el verano del 2009. La espantada de Gómez Tras la marcha de Josiño Abalde al Coruxo, Martiñán y compañía apostaron por el pontevedrés Pablo Vázquez para dirigir al primer equipo de A Illa en su quinta temporada consecutiva en la Tercera División. Segundo entrenador en el Pontevedra, Vázquez llegaba al Salvador Otero tras haberse estrenado como primer técnico al frente de un Arousa al que había dirigido media temporada, y al que no logró ayudar a escapar del descenso tres meses antes. Quinto por la cola de la tabla con 25 puntos de 69 posibles y una cadena de media docena de derrotas y tres empates, Vázquez fue destituido el 8 de febrero del 2010. La directiva de Martiñán eligió entonces a Antonio Gómez. Un técnico con un notable currículum, en el que sobresalía su ascenso con el Numancia a Segunda División. El único pero, los problemas personales de Gómez, que lo mantenían en ese momento al margen del mundo del fútbol tras dirigir al Choco de Preferente Sur en la segunda vuelta de la anterior campaña. Advertidos de antemano de esta circunstancia, los mandatarios del Céltiga sufrieron la sonora espantada del técnico, que a menos de 48 horas de una visita clave al Somozas, rival directo en el pozo de la tabla, dejaba tirado al equipo con solo tres jornadas de Liga por delante. Su balance, dos triunfos, tres empates y cinco derrotas. Y se descendió. Perdidas dos semanas con Carducho, el Céltiga busca huir de la zona de peligro en la que ha caído de la mano de un Núñez que suena a apuesta segura.