El presidente de Portos y el alcalde de Cambados se reunieron para coordinar la obra
13 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Portos de Galicia iniciará la instalación de las compuertas de O Saco de Fefiñáns tras su saneamiento. Esta fue la principal conclusión tras la reunión que mantuvieron el presidente del ente público José Manuel Álvarez-Campana, y el alcalde de Cambados, Luis Aragunde, un encuentro organizado para coordinar las actuaciones en esa zona del municipio cambadés.
De esta manera, Portos dará cumplimiento al objetivo inicial de llevar a cabo de forma consensuada las dos actuaciones que deben realizarse en esa zona. Por una parte, la regulación del flujo de agua y, por otra, el saneamiento de la laguna. Además, el organismo dependiente de la Consellería do Mar ha encargado varios estudios complementarios sobre el modelo de gestión que requerirá esta obra.
Estos informes serán evaluados por Portos y se plasmarán, como es natural, en la ejecución del proyecto, que será coordinado por el Concello y que prevé la construcción de unas compuertas que permitan regular el flujo de entrada y salida de agua de la laguna, una medida que está siendo muy contestada por el colectivo de mariscadoras.
Según Portos, la colocación de esas barreras permitirá separar la zona interior y la exterior del estuario, de tal manera que O Saco estará protegido de un posible vertido accidental que pudiese acaecer en la dársena pesquera, una zona portuaria con una intensa actividad.
De la misma manera, el presidente del ente público garantiza que se mantendrá el nivel adecuado de agua para optimizar la actividad marisquera. Al mismo tiempo, esa instalación facilitará la habilitación de unas instalaciones náutico recreativas que Portos asegura que son «demandadas pola poboación».
Finalmente, Portos estudiará también la posibilidad de emplear los flujos de las corrientes producidas por la subida y la bajada de las mareas para la producción de energías renovables.
El saneamiento integral de este entorno fue la principal reivindicación de las mariscadoras de Cambados cuando, hace quince días, se les explicó el proyecto. Las mujeres exigieron entonces que, de una vez por todas, se solucione el problema de vertidos que afecta a este espacio. Solo entonces, decían, se podría estudiar la colocación de la compuerta.