Lo mucho que se aprende al pie del lavadero

AROUSA

1Estaba previsto que lo hiciesen el miércoles, pero la lluvia obligó a los alumnos de segundo y tercer curso del colegio Ferro Couselo de Valga a esperar al jueves para acudir al lavadero de Vilar y participar en una interesante y entretenida actividad. De camino, parada en el auditorio para recoger a las señoras mayores del centro de día. Nadie mejor que ellas para enseñar a los niños cómo se lavaba antiguamente, así que todos juntos se dispusieron a ello.

2Las mujeres, Mercedes, Herminia, Ermitas y Lola, llegaron con los recipientes -se llaman sellas, aprendieron los más jóvenes- sobre la cabeza, protegida esta con un trapo, tal como aprendieron a hacer en su juventud. Y allí mostraron a los niños cómo se lavaba antiguamente: refregar con jabón y contra la piedra, el clareo, el remojo de las piezas y el tendido. Los chiquillos colaboraron de buena gana con todas estas actividades, pensadas para que valoren la dificultad que tenía lavar la ropa no hace tantos años, cuando todavía no había lavadoras, pero también para que conozcan lo divertidas que resultaban estas tareas que solían realizarse en grupo. Para animar todavía más la mañana, niños y mayores tiraron de panderetas y canciones.

3Esta actividad se incluía dentro del programa ambiental Voz Natura, impulsado por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, en el que participa desde hace años el colegio Ferro Couselo. Además colaboraron con la iniciativa el Concello, la asociación de mujeres Axentiva y las mujeres rurales Albor. Pero no es esta la única iniciativa que dentro del programa Voz Natura desarrolla el centro educativo de Valga, que este año hace un especial énfasis en el conocimiento del agua y la concienciación sobre su consumo responsable. Además de cuidar la charca que el año pasado crearon en el patio del colegio, el proyecto en el que este año han puesto un especial empeño consiste en la organización de varias propuestas encaminadas a recaudar fondos para construir un pozo en el Sáhara.