He hecho muchas mudanzas en mi vida. Y no hablo solo de cambios de casa, que también han sido muchos. Me ha tocado cambiar de casi todo. Y todo cambio es difícil. A veces doloroso. Profundamente doloroso. Otras, sin embargo, es profundamente ilusionante. En La Voz andamos un poco de mudanza estas últimas semanas. En una mudanza de las ilusionantes. Cambiamos de diseño, de programa, de maquetas. Cambiamos para mejorar. Cambiamos para usted que nos lee cada día. Y en ese cambio algunas cosas que usted está acostumbrando a ver en el mismo sitio cada día se mudan. Es el caso de este artículo, que a partir del domingo podrán leer en la última página del cuadernillo de Arousa. También cambia de página la viñeta de Nachortas, que cada día me ha acompañado durante años en esta página. Está ahí, a su derecha. A partir de mañana podrán seguirle en la página 15 del cuadernillo. Ahí estaremos esperando cada día a que sus ojos se posen en nosotros. A que nos lean. A que debatan con nosotros. A que compartan nuestra opinión o disientan. Serán días difíciles. De mucho lío, como pasa con todos los cambios. Pero cuando hayan pasado unos días ni nos acordaremos de la mudanza. Ya estaremos otra vez en casa.