Semana y media de entrenamientos acumula ya el Extrugasa tras el parón navideño. Las vilagarcianas se reintegraron a los entrenamientos el pasado día 3 y aprovecharon las primeras sesiones para hacer una minipretemporada con el objetivo de volver a meterse en el ritmo de la competición. No fue necesario que Nacho Rebollo se pusiera muy serio porque todas las baloncestistas hicieron los deberes durante las vacaciones y llegaron en su peso.
El susto lo protagonizó Romana Vynuchalova. La pívot llegó a Vilagarcía tovadía con la rodilla hinchada y esto disparó todas las alarmas en el club vilagariano, puesto que surgió la preocupación de que tuviera una lesión más grave de lo que se pensaba. La directiva actuó con rapidez y una resonancia magnética descartó cualquier problema de importancia en la articulación.
Poco a poco, Vynuchalova se ha ido integrando en la dinámica del grupo y Tito Díaz ya puede contar con ella y con el resto de sus compañeras para preparar el partido que este sábado disputará el Extrugasa en el pabellón de Fontecarmoa frente al Uni Girona.
Mantener el nivel
El encuentro de este fin de semana es el primero de la segunda vuelta de la competición. Una segunda vuelta que el conjunto de Díaz encara con la permanencia prácticamente en el bolsillo y en la que el objetivo será mantener el alto nivel de juego y resultados que permitió a las arousanas cruzar el ecuador del campeonato en el quinto lugar.