Construyendo tiempos mejores

María Santalla VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

José Ribadulla lleva desde los doce años dedicado a la construcción pero su empresa familiar vive, quizás, uno de los momentos económicos más difíciles

19 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde los doce años, y tiene sesenta, lleva José Ribadulla trabajando en la construcción. Comenzó como empleado de Martín Abalo, y después con Juan Oubiña y con Mesejo. La suya es una historia similar a la de muchos otros gallegos, porque tras esos comienzos tempranos llegó la emigración.

Vivió 17 años en Francia, siempre trabajando en la construcción porque -dice José- «era o que sabía facer». Hasta que un buen día decidió hacer el camino inverso y regresar a Vilagarcía, esta vez ya no para ser empleado sino para convertirse en empresario. El primer paso fue participar en una sociedad, pero pronto decidió instalarse con sus hijos y crear J. Ribadulla e Hijos S.L., con sede en Cornazo. Uno de sus vástagos, Miguel, trabajaba ya con Félix Acuña. El otro, Jose, estaba estudiando y todavía tardó tres o cuatro años en incorporarse al negocio familiar. Pero lo hizo, y desde entonces los tres trabajan juntos para sacar adelante esta empresa en la que también trabajan dos hermanos de José, Guillermo y Darío.

En el año 94 comenzó esta andadura empresarial, en la que ya vivieron tiempos mejores. «Hai oito ou dez anos esto era unha marabilla», afirma José, quien recuerda que fueron «unha empresa pioneira en Vilagarcía de colocación de pedra. Eses edificios que ves recubertos de pedra fixémolos nós case todos». Trabajaron no solo en Vilagarcía y su comarca, sino en las cuatro provincias gallegas e incluso en León. «Nós seguimos o traballo onde aparece», puntualiza José.

Pero esos buenos tiempos de hace unos años ya han pasado y la cosa está ahora más difícil. Para todos, y también para ellos. Así que toca reconvertir un poco la actividad y buscar nuevas alternativas. Las reformas son, hoy por hoy, las que están sosteniendo la empresa. «A construción soa agora non dá, así que facemos todo tipo de reformas. Tamén preparamos locais. Agora estamos facendo unha cafetería nas pistas. E facemos todo tipo de albañileiría», explica el responsable de J. Ribadulla e Hijos. Por supuesto, no por ello han dejado de construir casas y chalets, pero ahora mismo, y como consecuencia de la crisis, lo hacen en menor medida. Mientras, esperan a que los vientos económicos cambien de dirección y vuelvan a soplar favorables.