El Concello se da por satisfecho con el apuntalamiento hecho en El Marino

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Durante la última semana, los propietarios del cine El Marino han acometido toda una serie de obras encaminadas a mejorar la seguridad de la decrépita estructura. Los trabajos han consistido, básicamente, en reforzar y apuntalar todas las zonas de la techumbre que se encontraban en situación crítica, junto con otras medidas encaminadas a «asegurar toda la estructura y evitar así nuevos derrumbes». Así lo explicó ayer el alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos, quien parece darse por satisfecho con la operación: «Comprobada la actuación por los técnicos municipales, el Concello garantiza la seguridad de todo el inmueble, por lo que los locales colindantes podrán recuperar la normalidad de su actividad».

Los primeros en volver a una normalidad que les fue usurpada hace ya varias semanas serán los locales situados en la fachada del cine. «Se ha trasladado a los propietarios de los establecimientos que permanecían cerrados la posibilidad de que puedan volver a abrir las puertas de sus comercios este mismo fin de semana, ya que no existe la amenaza que aconsejaba su cierre», indicaba ayer Cacabelos.

Pero hay más comercios afectados: los que se encuentran en el callejón de El Marino. Ocho locales que contienen todo tipo de negocios y que han visto la angosta callejuela ocupada por un cierre de seguridad. Para ellos también tenía ayer buenas noticias el alcalde de O Grove. La satisfacción de los técnicos municipales con las obras realizadas por la propiedad es tal que «los técnicos municipales valoran la retirada del apuntalamiento exterior realizado en la calle Marino». Si los informes que quedan pendiente dan luz verde a esta posibilidad, dice Cacabelos, la operación de desmontaje podría acometerse en las próximas semanas, «alcanzando la total normalidad en la calle».

Con la normalidad en la calle recuperada, el Concello de O Grove ha ganado un margen de tiempo para «valorar las diferentes posibilidades que el inmueble puede ofrecer», y entre las que ya no parece figurar el derribo del viejo edificio. Al menos, así parece desprenderse del comunicado emitido por la alcaldía, en que se se señala que a partir de ahora «se estudiarán las acciones a realizar para reparar los problemas estructurales que sufre el inmueble», llegando a significara incluso que «lo que por ahora no se puede autorizar es el uso del cine».

¿Qué pasará con el informe externo que a principios de semana pretendía encargar el Concello para decidir sobre si es preciso, o no, derribar El Marino? El comunicado emitido por la Alcaldía de O Grove no hace ninguna mención al citado estudio, que podría haber sido devorado por los acontecimientos y por la satisfacción con la que el gobierno local «valora» la respuesta dada por la propiedad.