La oficina del Área de Rehabilitación de Cambados hizo ayer balance de lo que ha sido su actividad en los últimos años. Las cifras confirman que desde que abrió sus puertas, en el año 2002, la entidad ha contribuido notablemente a la recuperación del conjunto histórico de la localidad. Más de 150 viviendas han sido restauradas mediante las subvenciones tramitadas por este servicio municipal. Los técnicos trabajan ya en los expedientes de los próximos dos años. Un tiempo en el que esperan presentar otro medio centenar de obras.
A pesar de que en los últimos años la crisis económica ha contribuido a reducir la demanda de ayudas para rehabilitar viviendas, Cambados mantienen una actividad continua en las tareas de restauración, según explica el técnico de patrimonio del Concello, Javier Montero. Asegura que los ocho convenios firmados por la entidad municipal, la Xunta y el Estado se han agotado siempre por completo, pues en muchos casos la demanda de subvenciones ha superado con creces a la oferta. Prueba de ello es que, desde el 2002, la oficina cambadesa ha tramitado un total de 150 expedientes de restauración de edificios.
Actualmente, los técnicos han terminado la sexta fase de rehabilitación del conjunto histórico. Esta ha incluido la inversión de 560.000 euros, de los cuales más de 220.000 euros fueron subvenciones a fondo perdido aportadas por las tres entidades que colaboran con esta oficina. En este período de trabajo también se acometió la último tramo de acondicionamiento y mejora de la calle Narciso Pérez, ubicado en el barrio marinero de San Tomé. Proyecto que ha supuesto una inversión de 117.900 euros. Los técnicos cambadeses están tramitando los proyectos de las próximas fases, que incluyen rehabilitaciones en los barrios de Cambados, Fefiñáns y San Tomé.
La oficina cambadesa se encarga tanto de redactar el proyecto de obras, como de tramitar las ayudas. Los trabajos que cuentan con prioridad a la hora de recibir las subvenciones son los que incluyen el cambio de la cubierta y la mejora de la fachada, pues uno de los objetivos de la oficina es el de mejorar la imagen del casco histórico. Los criterios de selección se encuentran regulados por una ordenanza municipal.