Y a los Reyes le pedimos... una huelga

Nieves D. Amil
Nieves D. Amil PONTEVEDRA/LA VOZ.

AROUSA

Las centrales mayoritarias calientan una nueva convocatoria de paro general para el nuevo año con concentraciones ante oficinas de empleo y entidades bancarias

16 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

A la luz de las velas y en silencio. Los trabajadores de Correos escenificaron ayer su rechazo al apagón postal frente a la sede de la calle Oliva. «Levo anos dicindo que a lei postal non se consensúa nin cós traballadores nin con ninguén. Para a semana vai ó Senado», explicó el portavoz de CC.OO. en el conflicto de los funcionarios, Eusebio Cousillas, que ayer hizo doblete en las movilizaciones sindicales. Y es que las centrales mayoritarias han empezado a cocinar a fuego lento la convocatoria de una huelga general para la vuelta de las Navidades.

Por la mañana, UGT y CC.OO. mostraron su rechazo a las políticas financieras con concentraciones en las entidades finacieras de Vigo, mientras los delegados de la CIG escogieron la oficina del Servicio Galego de Colocación de Pontevedra como escenario para denunciar la reforma laboral del Gobierno central, con especial hincapié en la supresión de la ayuda de 426 euros a los parados de larga duración.

Pero si todos ellos coincidieron en algo fue en que este año a los Reyes Magos le pedirán la fuerza para convocar una huelga general en enero o febrero.

La cocina sindical ya ha empezado a preparar los ingredientes necesarios para que la sociedad la ponga a hervir con el nuevo año. «Para máis de 25.000 familias galegas os 426 euros eran a única axuda», explicaba ayer el secretario comarcal de UGT, Ramón Vidal, que acudió a las movilizaciones de Vigo junto a su homólogo de CC.OO., José Luis García Pedrosa, que ayer disparaba directamente a la central nacionalista tras las acusaciones de Rafael Iglesias sobre «a pasividade dos sindicatos estatais». «É fácil dicir que non facemos nada cando non teñen actuacións propias», explican desde CC.OO.

Acusaciones sindicales

Vidal Trillo también se suma a la necesidad de convocar un paro general ante las restricciones en las políticas sociales y económicas del Gobierno.

«A folga xeral é cada vez máis posible porque a demanda a sociedade, pero ainda que a CIG diga que estamos parados, non é certo. Traballamos a nivel estatal e a nivel europeo», advirtió ayer al término de las concentraciones, mientras que justificaba la celebración de la protesta en Vigo «por un tema poboacional e non de capitalidade».

Con las movilizaciones de ayer, las tres centrales sindicales y los trabajadores de Correos quisieron poner el punto de partida a una nueva huelga general, después de que el pasado 29 de septiembre la sociedad les acusase de convocar el paro meses después de que se aprobase la reforma laboral. Pese a la frialdad de las jornadas previas, cifraron el seguimiento en Galicia del 82% frente al 20% que decretó la patronal.