El sábado pasado se presentó el último libro de José Luis Teófilo. Bueno, para mí y para todos los que somos sus amigos es Teo a secas. Se titula «Peixeiras de Vilaxoán. As mulleres de ferro» y es un merecido, necesario y justo reconocimiento a unas mujeres que hicieron mucho más que trabajar duro en tiempos de mucha necesidad. Aquellas mujeres de hierro fueron el pilar sobre el que se sustentaron miles de familias. Sobre el que sobrevivió toda una generación. No solo de Vilaxoán, sino de toda Galicia. Sin aquellas peixeiras, que eran también lavandeiras, cociñeiras, costureiras y de todo lo que hiciese falta muchos se hubiesen quedado sin la posibilidad de mejorar. Uno de esos hombres es el propio autor y editor del libro, Teo, hijo y sobrino de peixeiras. Sabe de lo que habla. Y, lo más importante, sabe de la importancia de lo que habla. Por eso su libro es más que un texto hermoso y unas fotos antiguas de esas que van directas al alma. Es casi una autobiografía llena de sentimiento. De emotividad. Es un canto a la memoria de toda una generación. Al esfuerzo titánico de aquellas mujeres por sacar adelante sus familias. A sus hijos, que era lo único que realmente les importaba. Este libro debería estar en todas las estanterías. Para recordarnos de dónde venimos.