Vilagarcía está dispuesta a dar un nuevo impulso a la gestión de residuos en el municipio. Para ello ha decidido poner en marcha un plan de compostaje doméstico especialmente pensado para las viviendas del área rural. Ese proyecto que ha promovido la concejalía de Limpeza despega hoy mismo con la entrega de los ochenta composteros que el Concello pone a disposición de las personas que participan en esta experiencia piloto de forma voluntaria. Los depósitos se entregarán durante la jornada de hoy a los vecinos que lo solicitaron, que deben pasar a recogerlos por la sede de la escuela taller, en la avenida Agustín Romero.
Para facilitar esa recogida a los vecinos, el Concello habilitará un horario de mañana y tarde. Así, los composteros podrán recogerse por la mañana, desde las ocho hasta las tres, y por la tarde, entre las cuatro y media y las ocho. Según indican desde la concejalía que dirige Tania García, el compostero puede ser transportado en un turismo de gama media, e incluso en uno de dimensiones reducidas, abatiendo los asientos.
La edila pide a los participantes la máxima colaboración posible para que vayan a recoger los depósitos en el día y en los horarios fijados. En caso de que haya vecinos que no dispongan de coche, el Concello se encargaría del transporte del compostero hasta su domicilio aunque, en este caso, la entrega no será inmediata, puesto que dependerá de las necesidades y de la disponibilidad de los vehículos que utilizan los servicios municipales. Este reparto se organizaría después y se informaría a los destinatarios con anterioridad, a través del teléfono.
Con la puesta en marcha de este plan, la concejalía pretende reducir el volumen de basura que las familias depositan a diario en los contenedores verdes, destinados a la recogida de residuos sólidos urbanos. Esta reducción se logra aprovechando los desperdicios de origen orgánico como materia prima para la elaboración de un abono ecológico denominado compost. El proceso es sencillo y simplemente se necesita de un depósito en el que verter los restos y que los usuarios sigan unos elementales consejos de mantenimiento. La medida favorece tanto a los vecinos, que obtienen un abono ecológico, como al Concello, que ahorra en la recogida de basura.