Como ustedes sabrán, porque ya lo hemos traído muchas veces a estas páginas, en el instituto de Carril se estudia un modulo de formación profesional con el nombre de Animación de actividades físicas y deportivas. A sus alumnos los hemos sacado muchas veces en la playa, luciendo músculo junto con los chicos de Protección Civil que les impartieron clases de socorrismo. Seguro que a muchos de ellos se los encontraron después ustedes trabajando de socorristas, de guías de senderismo o de animadores deportivos, ya que se trata de una profesión con muchas salidas. Pues bien, la nueva hornada de alumnos de ese ciclo superior, junto con los estudiantes de cuarto de ESO, asistieron ayer en el instituto Miguel Ángel González a una nueva clase práctica, aunque en esta ocasión de contenido muy distinto, ya que se trataba de un curso de reanimación cardiopulmonar impartido por tres médicos del Hospital do Salnés y tres profesores de Educación Física del propio centro.
Los monitores del curso, entre los que estaba Tato Vázquez, coordinador del servicio de Urgencias del Hospital do Salnés, se valieron para las clases de un muñeco de lo más servicial, porque permitió que todos los alumnos le apretaran el pecho y le hicieran el boca a boca para reanimarlo. De hecho, el pobre no volvía a respirar hasta que el estudiante hacía bien el ejercicio. Y así una y otra vez...
Y cuando ya por fin agotaron al muñeco fueron los propios alumnos los que se pusieron en la piel del infartado, que nada mejor que conocer el mal para ponerle remedio. Todo muy instructivo, desde luego.
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