La soledad solo es buena cuando uno la busca. Cuando el silencio de la noche no duele, la cama vacía no hiere la piel y las paredes de la casa no se pliegan y se te caen encima. A mí no se me ha dado bien convivir con la soledad cuando me ha tocado. Hay que aprender a estar solo. Y cuando ya aprendes, hasta da un poco de reparo sentirse bien sin nadie más que uno mismo. En líneas generales, la soledad no es plato de buen gusto. Tendemos a huir de ella. El PSOE de Vilagarcía, sin ir más lejos, evitó ayer quedarse solo en la defensa de la peregrina idea de convertir el aparcamiento gratuito de Fexdega en uno de pago. Sabían que PP y Rivera Mallo iban a anunciar su rechazo al proyecto y los socialistas no quisieron quedarse solos. También lo rechazan. Y con su decisión dejan solo al promotor de la ocurrencia, el concejal de Xestión do Territorio, Marcelino Abuín (PSOE), que sí que se ha quedado solo en su defensa del párking dichoso. Porque en política es normal que los contrarios te den caña, pero lo que es menos habitual es que los tuyos te corrijan y te pongan en tu sitio. Y eso es lo que le ha pasado a Marcelino Abuín. El superconcejal no repetirá en la lista del PSOE. Ya lo verán. Habrá que ver cómo gestiona los meses de soledad que le quedan.