Lleva toda su vida profesional ejerciendo como peluquera, pero hace tres años, la ribeirense Chus Abelleira decidió dar un salto fundamental, montar su propio negocio. Como novedad, desde hace unos meses ha incluido una sección de pelucas.
-¿Cómo surgió esta idea?
-Por circunstancias personales tuve que comprar una peluca y me vi obligada a desplazarme fuera de Barbanza, por lo que quise ofrecer a los vecinos esta posibilidad. Son muchas las personas que, por enfermedades oncológicas o alopecias, tienen que recurrir a este artículo, desplazándose a Vigo y A Coruña.
-¿Se anima la gente a comprar pelucas?
-Cada vez más, porque la peluca no solo tiene un fin estético, también ayuda psicológicamente. En mi caso, para animar a los clientes, ofrezco un trato personalizado y discreto. Sé que es un tema delicado.
-¿Tienen los clientes miedo a que se note el pelo artificial?
-El resultado nunca va a ser el mismo que el del pelo natural, pero las pelucas de hoy en día no son como las de antes. Con una limpieza y un mantenimiento continuado se consigue un buen resultado.
-Y en cuanto a la peluquería, ¿cuáles son las tendencias?
-Como siempre, mucha variedad. Triunfa la melena con ondas, pero también hay quien prefiere todo lo contrario, el pelo muy alisado.