En solo un año, el Extrugasa purgó sus pecados. Justo cuando el conjunto vilagarciano había tocado el cielo -con la participación en la Eurocup- se fue también directo al infierno debido a los numerosos errores cometidos en un ejercicio para olvidar. Ahora, tras una temporada plena de alegrías culminada en la fase de ascenso que se celebró en Fontecarmoa, el cuadro de Vilagarcía regresa a la élite. Se supone que con la lección bien aprendida.
Para empezar se ha apostado por lo seguro. Nada de top ten del draft sin experiencia en Europa. Las dos americanas del equipo son jugadoras de sobra conocidas en la Liga y de las que se sabe lo que van a aportar y dos fichajes nacionales (Marta Blanes y Begoña García) también suman una importante dosis de experiencia a la plantilla. Las dos últimas novedades del plantel sí que son una incógnita. Romana Vynuchalova llega con el aval de ser internacional y lo cierto es que ha dejado una buena impresión en los encuentros de pretemporada. En cuanto a Salomé García cumple el perfil que buscaba Tito Díaz para la novena jugadora: una baloncestista joven y con ganas de hacerse un hueco en la la Liga.
Tres son las jugadoras que continúan de la pasada temporada. Probablemente las tres grandes culpables de que se consiguiera el ascenso por la regularidad que mostraron durante todo el ejercicio. Montse, Ylenia y Cristina conocen el estilo, y las exigencias, de su entrenador y de su aportación, y acierto, en el juego exterior dependerán también buena parte de las opciones del Extrugasa de evitar otro desagradable descenso.