O Grove pone en marcha un plan para prevenir el fracaso escolar

R.E. VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

«Educación» fue una de las palabras clave del pleno que el jueves celebró la corporación de O Grove. Según la Real Academia, esa voz tiene varios significados, y con dos de ellos fue utilizada en la larga sesión de septiembre. El último en emplearla fue el alcalde meco, José Antonio Cacabelos, cuando en el turno de ruegos y preguntas reclamó al concejal popular Fernando Meis «educación institucional». Pero antes de que el regidor usase ese término como sinónimo de «cortesía y urbanidad», la palabra ya había salido en numerosas ocasiones a colación, en todos los casos en su acepción de «instrucción por medio de la acción docente». Fue durante el debate de una moción defendida por la edila popular Diana Otero sobre la necesidad de poner en marcha un plan de prevención del fracaso y el absentismo escolar en el municipio.

La edila popular ya había puesto ese asunto sobre la mesa de sus compañeros de corporación en julio. Entonces, grupos como el del BNG habían echado en falta en su argumentación datos. Otero hizo los deberes y aportó una larga lista de cifras que demuestran, dijo, que los niveles de fracaso escolar en el municipio superan la media gallega. También dejó claro que se había estudiado toda la normativa para desmontar el argumento esgrimido por la concejala de Educación, Noemí Outeda, de que las autoridades municipales no tienen competencia en políticas de prevención del fracaso escolar. Esta también aportó a la sesión los datos recogidos durante la mañana en el instituto Monte da Vila según los cuales el nivel de fracaso escolar en O Grove está «na media dos centros cun estrato socio económico similar ao noso». Outeda aún argumentó más: difícilmente se puede luchar contra el fracaso escolar cuando la plantilla de profesores no hace más que menguar. Puso como ejemplo el IES Monte da Vila, donde este año hay cinco docentes menos. Eso supone, según explicaban ayer desde el instituto, que el número de alumnos por clase haya crecido de forma considerable y que algunos de ellos reciban asignaturas instrumentales, como lengua, de profesores que no han sido específicamente preparados para esa materia.

Pese a las réplicas de Outeda, el grupo municipal del PSOE votó a favor de la moción popular. Quizás lo hizo por que el resto de grupos ya habían anunciado su respaldo a la misma.