Las dificultades económicas con las que la rehabilitación del edificio de O Ramal se han topado a lo largo de los dos últimos años contrastan con la lluvia de millones que el Estado ha dejado caer sobre los municipios españoles, entre los que Vilagarcía no ha sido una excepción. Pese a constituir un servicio extraordinariamente demandado por los ciudadanos, de cuyo interés dan fe los elevados datos de matriculación, la escuela de música no recibió ni un solo euro de los 11,5 millones de euros que los dos planes anticrisis activados por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero han sembrado en la capital arousana.
Adjudicado ya el segundo plan E, y a punto de iniciarse sus principales intervenciones, como la peatonalización del entorno de la calle Castelao, resulta difícil averiguar de qué forma puede conseguir el gobierno local financiación para una intervención que se antoja imprescindible. En su momento, los servicios municipales realizaron, a instancias de la concejala de Educación, Susana Camiño, un estudio de las necesidades en materia de inversión que precisaría la sede de O Ramal. Los técnicos del Concello diseñaron un plan de actuación cuyo coste óptimo se elevaría a unos 250.000 euros, pero que no obstante podría iniciarse con 100.000 para poder aportar la dignidad requerida a las aulas de un centro de enseñanza musical en el que se formarán este curso 526 alumnos, entre ellos niños de 6 años en adelante.
Profesorado e inicio de curso
También se han producido problemas en el proceso de contratación del nuevo profesorado, de forma que el curso todavía no ha podido comenzar. Camiño espera, en este sentido, que los tribunales, tanto para la escuela de música como para el conservatorio, seleccionen al personal la semana próxima sin más demora.