Velas blancas desplegadas al viento. Ese fue el elemento central del homenaje que ayer se le rindió, en el muelle de San Tomé, a Tito Silva. Fue este hombre un precursor en esto de limpiar y dar esplendor al patrimonio marítimo gallego. Allá por los años setenta, cuando imperaba la moda del desarrollismo y de las modernidades, él invirtió ilusión y trabajo en recuperar a Airexa, una dorna de tope en la que descubrieron el mar y la navegación a vela muchos de los que hoy en día forman parte de la creciente familia de los dorneiros.
Para rendir tributo a este pionero, se organizó un paseo por la ría en dorna. El buen tiempo facilitó las cosas a todos los que quisieron acompañar a Fernando Pombo, el sobrino de Tito y depositario de la Airexa, en este recuerdo a uno de los primeros hombres que dio valor a la memoria del mar gallego.
También en la residencia Divina Pastora de Vilagarcía se rindió ayer un homenaje. En este caso, al escritor vilanovés Xosé Lois Vila Fariña. Tras escribir un buen puñado de libros, al prolífico Cronista Oficial de Vilanova de Arousa le ha tocado convertirse en protagonista de uno. Ayer se presentó Anacos Literarios de X.L. Vila Fariña, un compendio de 320 páginas que hablan de la labor desempeñada por este ilustre personaje de la cultura arousana. La obra que ayer fue presentada en sociedad lleva la firma de Severino Cardeñoso Álvarez, quien de esta manera ha querido reconocer el trabajo de un hombre que lleva medio siglo de «loita cultural», según aseguran muchos de sus buenos amigos.