Singularidad de ida y vuelta

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

La palabra clave de A Illa durante años parece haber salido del diccionario de la Xunta. Su desaparición no inquieta a todos

07 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Cada uno de los 315 municipios que existen en Galicia tiene su propia «singularidad». Esa es la tesis con la que trabajan en estos momentos los responsables de Urbanismo de la Xunta de Galicia. Así se lo comunicaron hace algún tiempo al alcalde de A Illa, el socialista Manuel Vázquez, y así lo repiten a quien pregunte en el gabinete de prensa de Medio Ambiente, Transportes e Infraestruturas sobre el reconocimiento de las características especiales que tiene el único ayuntamiento gallego que está rodeado de mar por todas partes.

Durante años, todo el mundo se ha apuntado en A Illa a la «singularidad». El gobierno local sigue abrazado a esa palabra, en la que se sintetiza la necesidad de que las administraciones tengan en cuenta, a la hora de ordenar el territorio, que esta localidad no puede ser medida con la misma vara que el resto de municipios. «Non é un invento noso, é unha figura recollida na Ley de Costas, que é do ano 1988», recordaba ayer el alcalde isleño. Según esa ley, hay municipios que por sus características merecen un trato a parte. Y A Illa debe formar parte, dice el gobierno local, de ese club. Por ello, el equipo de Manuel Vázquez dará la batalla en el debate sobre las Directrices de Ordenación do Territorio, en el Plan de Ordenación do Litoral, y en todo aquel documento en el que se pueda ir dando cuerpo al reconocimiento de A Illa como municipio «singular».

«¿Pero que queren dicir cando falan de singularidade?». La pregunta la formulaba ayer el portavoz del PP de A Illa, Juan José González. Pese a reconocer que el término ha estado en todas las bocas durante muchos años, el líder de la oposición en este municipio reprocha ahora al gobierno local que «nunca acabaran de explicar ata onde alcanza a singularidade. Se do que se trata é de rebaixar a liña de Costas, con quen terán que falalo non é coa Xunta», recalcaba ayer el responsable del PP. Y abundaba en la cuestión señalando que «nós de singularidade non entendemos. O que queremos é un trato xusto para A Illa. Un trato singular pode ser para un lado ou para outro, como en Ons, que non se pode facer nada». En el PP entienden que el gobierno local se está escudando en todo tipo de excusas para justificar su inactividad. «Eles non teñen autoridade moral para esixir nada á Xunta sobre a singularidade, porque o bipartito non fixo nada. E iso que o señor Touriño estivo aquí prometendo de todo. E nada de nada».

Un colectivo que usó en miles de ocasiones el término singularidad fue A Beira do Mar, que cifró en la obtención del reconocimiento de esta el primer paso hacia la normalidad urbanística de viviendas afectadas por Costas, por un lado, y de muchos vecinos que veían limitadas sus posibilidades de actuación en sus propiedades. La asociación aún no ha dado su opinión sobre la salida de la palabra singularidad del diccionario de la Xunta. Ayer, el teléfono del presidente sonó en repetidas ocasiones, pero sin respuesta.