Autoritas y potestas

AROUSA

La Consellería de Educación se está planteando darle un rango de autoridad al maestro, para que los alumnos más maleducados, ya que no son capaces de tenerle respeto, al menos le tengan miedo, y dejen así de repetirse en las aulas algunas escenas penosas en las mentes de todos. Y es posible que Educación haga bien en tomar esa medida, y es posible también que sea necesaria. Pero es una pena. Por una parte, porque de esta manera se le dará pie al profesor al abuso, que dejará de tener la razón porque es más sabio o porque tiene más experiencia, y pasará a tenerla porque sí, porque la ley está de su parte. Por otra parte, es triste porque no deja de ser una prueba más del fracaso de nuestra sociedad. Y digo bien. No de nuestro sistema educativo, sino de nuestra sociedad. Porque esos chicos mal criados que se ríen del profesor, que lo graban para luego ridiculizarlo en Internet e incluso le agreden, probablemente hagan lo mismo con sus padres, que muchas veces defenderán al retoño ante el maestro por miedo o por desgana, porque educar es difícil y trabajoso. Y así hemos tenido que sustituir la autoritas por la potestas, como si los colegios fueran cárceles y los profesores, policías. Lo dicho, una pena.