Antes de las autonómicas del 2009, el PP ofreció al líder de Ivil la presidencia de honor del partido en Vilagarcía. No funcionó
08 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los corrillos políticos de la ciudad se internan en la segunda semana de agosto pendientes de la posibilidad de que Partido Popular e Independientes por Vilagarcía (Ivil) avancen hacia ese acuerdo que permitiese la reagrupación de las fuerzas del centro derecha tras doce años de penosa escisión. Lo que muchos de quienes ahora se lanzan alegremente a hablar de esta cuestión ignoran es que la gaviota realizó ya una oferta por escrito a los independientes de José Luis Rivera hace cosa de año y medio, en los prolegómenos de las elecciones autonómicas que devolvieron a los conservadores el cetro del poder en Galicia. Aquella propuesta incluía el nombramiento de Rivera Mallo como presidente de honor del PP vilagarciano, siempre que así lo ratificase el correspondiente congreso local en el que la reunificación debería quedar sellada. El veterano político arousano, aseguran fuentes diestras, rechazó la idea por escasamente procedente y planteó su propia contrapropuesta. Los negociadores populares, sin embargo, no se dignaron a contestar. Desde entonces, y aquello ocurría a finales del 2008, no se ha producido ningún otro contacto oficial.
Las razones por las que el líder de Ivil declinó la presidencia honorífica del PP parecen tener más que ver con las condiciones en las que los populares querían realizar la fusión que con su propia situación particular en esta operación. Él mismo rechazó esta semana realizar cualquier comentario al respecto. «Siempre he dicho que le tengo mucho respeto al Partido Popular y no creo que nos corresponda, ni a mí ni al partido en el que milito, con la misma valía que cualquier otro afiliado, tomar ninguna iniciativa de este tipo y menos entrar a valorar determinados comentarios». Rivera insiste, eso sí, en que la maquinaria electoral de Ivil está en marcha desde abril y que su única perspectiva es concurrir a los comicios municipales del próximo año.
Integración en la candidatura
El documento presentado por el PP a los independientes incluía, según quienes lo han podido leer, referencias a la integración de militantes de Ivil en la junta directiva de la formación conservadora en Vilagarcía, así como en el comité de dirección, el comité ejecutivo y los distintos grupos de trabajos creados en el seno popular. Por último, se planteaba la composición de la candidatura que concurrirá a las elecciones del 2011. La directiva de Ivil discrepaba, al parecer, de los criterios que manejaba la gente de Tomás Fole a este respecto, hasta el punto de poner por escrito una alternativa para su estudio por parte de la organización de la gaviota. Nadie respondió.
La aproximación descrita entonces por los populares vilagarcianos se incardina en los movimientos desplegados en toda Galicia para tratar de concentrar el voto del centro derecha y derrotar, así, al bipartito. Al menos en la capital arousana, esta colaboración se produjo. Los independientes hicieron campaña por Alberto Núñez Feijoo y el resultado fue que el PP recuperó su condición de fuerza más votada en la ciudad tras años de derrotas encadenadas frente al Partido Socialista. Al menos en teoría, la feliz conclusión de los comicios autonómicos debía conducir en un breve plazo de tiempo al planteamiento de la reunificación de forma definitiva. Nuevamente, el silencio popular fue la nota dominante.
Si desde marzo del 2009 el asunto había quedado en el alero, desapareció de la agenda política cuando, hace casi un año, Javier Puertas fue designado presidente de la Autoridad Portuaria y el PP de Vilagarcía pasó a contar con dos referentes en inminente disputa. Curiosamente, la larga campaña interna resucitó la idea de un centro derecha reunificado porque, evidentemente, a los dos candidatos en liza les interesaba arrimar su ascua ala de Ivil, muchos de cuyos afiliados siguen anotados en el censo popular. Hubo conversaciones, aunque tampoco se llegó hasta el final.
Consolidado en la presidencia local, Tomás Fole parece apostar decididamente por esta suerte de fusión. Sin embargo, el líder de los populares vilagarcianos no siempre ha mostrado la misma sintonía con los independientes. En julio del 2006, cuando faltaba poco menos de un año para afrontar su segunda cita electoral como aspirante a la alcaldía, Fole planteó públicamente que la condición indispensable para la reunificación era la retirada de Rivera Mallo de la política activa. Semanas antes, Alfonso Rueda había abierto el melón de las negociaciones, que a partir de entonces se fueron a pique. El proceso necesita sus propios cuidados.